No quiero ser una de esas, no puedo acabar siendo una de esas personas con el corazón roto y que no llegan recomponerlo jamás, pero que aún así hacen su vida intentando negar la realidad de que ningún amor se parecerá nunca al que perdieron. Puedo perder un amor pero no EL AMOR.
No sería capaz de soportar la duda de qué hubiese pasado, qué hubiésemos podido ser y cuántos momentos nos habremos perdido juntos, por qué no sabías disfrutar de las pequeñas cosas y a qué se debía ese miedo tuyo a salir de tu círculo. Por qué te empeñabas en elegir cuando simplemente tenias que unir, qué te hacía creer que todo debía ser como ya había sido antes para ti o por qué creías que el amor debía compararse con la amistad.
No quiero tener una vida sin ti teniéndote aún en mi cabeza, no quiero aparentar ser feliz y estar deshecha por dentro, no quiero no poder volver a ilusionarme porque mi ilusión aún seas tú. No quiero hablar de ese viejo amor que me hizo ser como ahora soy sino de este amor que aún es presente y nos hemos pulido hasta ser lo que ves.
No podría mirar a otra persona como te miro a ti ni ver lo que veo en ti, no sé ni quiero tocar otro cuerpo que no sea el tuyo, me niego a tener que dejar de entender tu mente para empezar de cero con otra. No quiero que me dejes así con un tope de sentimientos marcado y sabiendo que no podré nunca superarlo, quiero seguir adelante marcando cada vez un nuevo récord de intensidad, quiero ganarle a todo contigo.
Quiero que me hagas ser más, mejor y con más fuerza. Quiero que esto nunca acabe, quiero que cambiemos juntos, que vivamos juntos y que crezcamos juntos. Quiero que sigamos aprendiendo el uno del otro y valorar el bello arte la convivencia. Quiero innovar contigo y seguir encontrando siempre la manera de ganarle la batalla a la vida. Quiero que me cantes miles de canciones estúpidas más, de esas que te inventas sobre la marcha. Quiero que me vuelvas a contar los lunares y que pilles cualquier cosa de mi cuarto para hacerme un dibujo. Quiero volver a enamorarme de ti y que tú hagas lo mismo conmigo, cada día. Quiero que valores lo que aquí hay y lo que no habrá nunca allí.
Quiero que veas en mí lo que viste, estoy aquí, nada ha cambiado. Soy la misma que te enamoró aquella vez y esa otra, y el día del parque, o aquel día de tantos que fuimos a la playa, la del cine también soy yo. La de las carcajadas a las 5 de la mañana porque no podía dormir era yo. La que te acompañó a regañadientes al sitio de las bicis y que al final disfrutó más que tú, esa también era yo. La que con solo mirarte ya sabe qué quieres que haga, también, yo.
Así que no, yo NO quiero morir de amor.