Si
supieras que eres
lo que más me ha cabreado desde que te conocí,
si supieras que eres lo único que me ha cabreado desde aquel día.
Si
supieras que eres lo que más miedo me ha dado desde hace ya
tanto tiempo,
si supieras que eres lo único que me ha quitado ese miedo desde que empecé a tenerlo.
Si
supieras que eres lo más difícil y a la vez a lo que más
ganas le estoy poniendo desde el día que decidí no tener ganas nunca más,
si supieras que esas ganas son lo único en lo que me apoyo cuando yo
misma me digo que algo en esto no va bien.
Si
supieras que eres lo único que me hizo temblar aquella noche,
ni siquiera el frío pudo hacerte competencia.
Si
supieras que eres lo único que me hizo sonreír aquella noche,
ni siquiera al alcohol le hizo falta ayudarte.
Si
supieras que eres lo único que he permitido que roce mi
espalda desde el día que descubrí que a través de ella es como se llega al
interior, a mi interior.
Si supieras todo esto, probablemente pensarías que
es el momento de huir y te irías; pero si fuese así, ignóralo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario