Hombres. Qué decir de ellos, hay tantos tipos de hombres. No es que sean
diferentes en sí, es que tú los ves diferentes. No existen hombres buenos o
malos, sólo existen hombres. Depende de los ojos que los miren, un hombre puede
ser de una forma u otra.
Son tan diferentes exteriormente como
interiormente. Cada mujer es un mundo pero cada hombre es un universo. Hay
hombres con tanta belleza interior que se les ve desde fuera. Hombres con
corazones bonitos.
Él es así, su corazón es bonito, tan bonito incluso
como su mirada. Tan bonito que por ser fiel a él es capaz de perder una
oportunidad, una mujer, la mujer. Quién sabe.
Qué gracia eso de que todos
eran iguales. Yo también pensaba así, hasta que lo conocí a él, que me enseñó
que todo aquello en lo que yo no creía existía. ¡Y tanto que existía! Que si
existía... creo que es el dolor más profundo que he sentido nunca, y aún así no
me arrepiento.
Ellos son muy parecidos a nosotras, más complejos incluso.
Ellos también sienten, sienten de verdad. Cuando un hombre ama, ama más que una
mujer.
El problema era que aquel hombre no me amaba a mí, no se amaba ni a
sí mismo. Aquel hombre ni siquiera sabía qué amaba, pero algo amaba, porque su
corazón era bonito y los corazones bonitos siempre aman.
Octubre 2012.
No hay comentarios:
Publicar un comentario